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Apoyo a las familias

Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a recibir un cuidado adecuado y a ser protegidos de la violencia, el abuso y la negligencia, y son sus familias las principales responsables de hacer cumplir estos derechos. Sin embargo, el conflicto armado y la pobreza han llevado a que muchos padres tengan dificultades para cumplir este rol, a que se dé desintegración familiar y a que se debiliten las estructuras de apoyo de la comunidad.

Desafíos que enfrentan las familias

Las familias, por lo general, necesitan apoyo para proporcionar un ambiente seguro y acogedor a sus hijos, en especial las familias que viven en la periferia de las ciudades donde puede ser difícil tener acceso incluso a los servicios básicos.
A menudo, el conflicto y la violencia relacionada con el mismo han forzado a las familias a huir de sus pueblos, dejando atrás a sus parientes y amigos. Sin redes de apoyo con quienes compartir sus problemas o preocupaciones y sin saber cómo tener acceso al apoyo del Estado, a los padres les puede resultar realmente difícil hacerse cargo de sus hijos.

Adicionalmente, muchos de los padres con los que trabajan nuestros aliados no conocen otras formas de castigo que no impliquen violencia o formas de comunicar normas y límites a sus hijos. Incluso, los padres mismos pueden haber sufrido abusos que no han sido tratados de manera apropiada. Estos factores, junto con las dificultades que genera la pobreza (la lucha por tratar de llevar el pana la mesa, el estrés por hacer compatible el trabajo con el cuidado de los hijos, las tensiones de viviendas hacinadas) pueden hacer que el ambiente del hogar sea hostil.

Riesgos para los niños, niñas y adolescentes

Muchos niños, niñas y adolescentes se encuentran en riesgo de violencia, abuso, explotación o negligencia por parte de las personas más cercanas a ellos. Las familias, en particular madres y padres, son los que con más frecuencia cometen actos de violencia en contra de los niños, niñas y adolescentes. Por ejemplo, en el 2011 se reportaron 89.807 casos de violencia doméstica en Colombia. La violencia en el hogar es una de las principales causas de que los niños, niñas y adolescentes pasen tiempo en las calles, donde se vuelven vulnerables a muchos otros peligros. Un niño, niña o adolescente que es víctima de violencia o cuyo hogar presenta un ambiente difícil será menos capaz de concentrarse en el colegio y será posible que deje de asistir a éste o que se atrase en su proceso educativo.

¿Qué está haciendo Children Change Colombia?

Children Change Colombia tiene el compromiso de proteger a los niños, niñas y adolescentes en contra de la violencia, el abuso y la negligencia en todos los proyectos que apoya y fomentar el trabajo con las familias, las comunidades y los organismos gubernamentales para asegurar que se respete el derecho a la protección de todo niño, niña y adolescente.

Estamos trabajando con nuestros aliados para brindarles a los padres herramientas para solucionar conflictos de manera pacífica, así como información y apoyo práctico para ayudarles a desarrollar capacidades para educar a sus hijos, enfrentar situaciones de crisis y proteger y promover los derechos de sus hijos. Nuestros aliados también están trabajando para reunificar a las familias y prevenir la desintegración familiar ayudando a los padres a mejorar las relaciones dentro del hogar, desarrollar redes de apoyo y tener acceso al apoyo de instituciones.

Nuestros aliados que ofrecen apoyo a las familias son: