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Fundación Carvajal

El problema: violencia y exclusión escolar en Buenaventura

En Buenaventura, situada en la costa Pacífica, el 81% de la población vive en situación de pobreza y el 44% en situación de extrema pobreza. Debido a que es el puerto más importante del país, Buenaventura se ha convertido en el campo de batalla de dos de los mayores grupos armados ilegales de Colombia que luchan por controlar el territorio. Sólo en el 2013, 13.000 personas se vieron obligadas a huir de sus hogares en Buenaventura para escapar de la violencia, la extorsión y el reclutamiento forzoso.

El nivel educativo en Buenaventura es el más bajo de toda Colombia: menos del 40% de la población ha completado los estudios primarios y, de los niños que sí van al colegio, 80% pierden el año repetidamente. En Buenaventura, los estudiantes obtienen calificaciones entre 10% - 13% más bajas que la media nacional en lengua y ciencias y más de la mitad ni siquiera alcanza el nivel académico mínimo en matemáticas.

A los padres, cuyo nivel educativo también es bajo, se les dificulta ayudarles a sus hijos con las tareas escolares. Esto, junto con el hecho de vivir en situación de pobreza, también hace más probable que los padres animen a sus hijos a ayudar buscando ingresos para la familia en vez de darle prioridad a los estudios. Esta falta de educación limita gravemente las posibilidades de los niños y niñas: implica que no conciben un futuro para sí mismos fuera de los barrios en que viven y lejos de la violencia que los rodea. Muchas veces los niños y niñas consideran a los líderes de las bandas que controlan su barrio como modelos a seguir. Todo esto incrementa el riesgo de que sean reclutados por grupos armados y abandonen totalmente los estudios.

Esta posibilidad es especialmente alta porque en Colombia la mayoría de los niños sólo va al colegio durante medio día, es decir que muchos están solos en sus casas o en las calles el resto del día. Los grupos armados a menudo fomentan o forzan el reclutamiento de niños y niñas, ya sea para que actúen como informantes, para que transporten droga o para que lleven a cabo asesinatos. En el 2013 se reclutó a 17 veces más niños en Buenaventura que en el 2009.

Cómo Carvajal aborda este problema

En este contexto la exclusión social se perpetúa de generación en generación. Para poder romper este ciclo y ofrecerles a los niños y niñas una alternativa a estar en la calle o encerrados en sus casas por miedo a salir, es necesaria una educación accesible y de alta calidad.
La Fundación Carvajal es una de las ONG líder en Colombia en el área de la educación. El programa de Jornada Escolar Complementaria (JEC) que han desarrollado se centra en mejorar la calidad de la educación y la permanencia escolar, ofreciéndoles a los niños y niñas una alternativa para aprovechar la parte del día en que no están en el colegio y ayudándoles a recuperar los espacios comunitarios.

¿En qué consiste el proyecto?

Este proyecto ayuda a los niños y niñas a desarrollar habilidades para autoprotegerse de la violencia y, gracias a la mejora de su desempeño educativo, también fomenta su salida de la pobreza. Combate el bajo nivel académico en tres colegios de Buenaventura. 150 niños y niñas entre los 6 y 11 años participan en actividades de refuerzo educativo durante la contrajornada. Gracias a ello, los niños no pasan el tiempo en la calle y están seguros a la vez que utilizan su tiempo libre de manera productiva. Las sesiones de la JEC se coordinan con las lecciones ordinarias de los colegios para que refuercen, de manera amena, lo que los niños y niñas están aprendiendo en la jornada regular. Se realizan actividades para fortalecer las competencias básicas en ámbitos como la escritura creativa, las matemáticas, la música, la danza, la fotografía, y todas las actividades promueven la cultura local.

En las sesiones se fomenta el desarrollo de principios como el respeto, el trabajo en equipo y el pensamiento crítico para ayudar a que los niños tomen decisiones responsables en sus vidas cotidianas fuera del colegio. Las actividades las organizan jóvenes talleristas que viven en la zona y reciben formación en los temas de su elección. Estos jóvenes talleristas también se convierten en modelos positivos a seguir para los niños y niñas participantes en el proyecto.

Los participantes en la JEC reciben una merienda nutritiva mientras participan en las actividades. Esto es muy importante porque si los niños y niñas tienen hambre no van a poder concentrarse en las clases y estarán cansados. La Fundación Carvajal también trabaja con los padres de familia para que entiendan los beneficios de que sus hijos participen en la JEC en vez de estar trabajando, en casa cuidando de sus hermanos pequeños o en las calles.
También se organizan jornadas de puertas abiertas para la comunidad, las cuales son una oportunidad para que los niños, las niñas y los jóvenes talleristas involucren al resto de la comunidad en un diálogo sobre la importancia de la educación.

La historia de Daniela

A sus 10 años de edad, Daniela ya tenía todas las responsabilidades y preocupaciones de un adulto. Todos los días iba al colegio por las mañanas y, después, se apresuraba a llegar a casa para cocinar, hacer aseo y cuidar a su hermano, que tiene una discapacidad. Al mismo tiempo, atendía un puesto de bebidas instalado en la casa para complementar los escasos ingresos que su mamá ganaba, a pesar de trabajar durante todo el día todos los días. Antes de que comenzara a participar en la JEC, parecía que Daniela estuviese destinada a pasar el resto de su vida en ese círculo de pobreza absoluta.

Pero un día Daniela entró a la JEC de la Fundación Carvajal. Tal como explica, le cambió la vida: "Siento que puedo volver a ser una niña". Les dan el almuerzo a ella y a su hermano, así ella no tiene que cocinar o preocuparse de que vayan pasar hambre, y le ayudan a cuidar de él. Las actividades son tan divertidas que le encanta aprender y, por primera vez, puede jugar con otros niños y niñas de su edad. Ya ha comenzado a hacer planes para un futuro alejado de sus viejas rutinas: "Ahora las matemáticas son mi materia preferida y ¡cuando crezca quiero estudiar matemáticas para poder dar clase del mismo modo que me han enseñado aquí, mediante el juego!".

Gracias por tu interés en este proyecto.

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