Menu
Facebook Twitter Youtube Youtube

Los Niños, Niñas y Adolescentes Necesitan un Cambio y el Cambio es Posible 

Los niños, niñas y adolescentes en Colombia necesitan un cambio y existen razones válidas para creer que es posible lograr ese cambio.

En verdad tenemos razones para estar optimistas.

Por un lado, el reciente Acuerdo de Paz firmado con la FARC, la guerrilla más antigua en Colombia, dio fin a más de 50 años de conflicto interno.

Adicionalmente, ha habido una reducción sustancial en los niveles generales de pobreza en los últimos años. En el 2010, la pobreza multidimensional alcanzó un 30,4% y en el 2016 cayó a 17,8%. (Fuente: DANE, 2017).

No obstante, la pobreza sigue siendo alta, particularmente en áreas rurales y zonas urbanas marginalizadas, y en el caso de gente desplazada, mujeres, comunidades indígenas y afrocolombianas, personas con discapacidades, egresados de hogares de protección y otras personas marginadas.

Los niveles de conflicto y violencia también siguen siendo altos. Por importante que sea el reciente acuerdo de paz, por sí solo no puede resolver todos los problemas que enfrenta Colombia: la violencia y la inseguridad no desaparecerán mágicamente. Muchos jóvenes siguen estando en peligro por la violencia y por el reclutamiento en los grupos armados que aún existen, incluso cuando las FARC depusieron las armas. Es urgente que no permitamos que una amenaza sea reemplazada por otra para los niños, niñas y adolescentes.

A estos problemas se suma el hecho de que la presencia del estado en regiones rurales periféricas es débil y, en algunos casos, no existe tal presencia. La educación y los servicios de salud en estas áreas son básicos y muchas familias viven en extrema pobreza. Los niños, niñas y adolescentes se ven forzados frecuentemente a valerse por sí mismos mientras que los padres pasan muchas horas trabajando lejos del hogar, exponiéndolos al hambre, falta de afecto y amenaza de abuso.

Ahora que las FARC se han desmovilizaron, el gobierno tiene la oportunidad en este momento de figurar en algunas de estas regiones para brindar los servicios que hacen falta a los niños, niñas y adolescentes y sus familias. Pero esta no es una consecuencia inevitable.

Ahora es el momento ideal para asegurar que las mejoras recientes en el estándar de vida y cualquier acuerdo de paz realmente constituyan parte de un cambio permanente hacia una sociedad más pacífica, más justa y más equitativa para los niños, niñas y adolescentes, así como para todos los colombianos.

Para aprovechar esta oportunidad creemos que se debe involucrar a los niños, niñas y adolescentes y los jóvenes de todas partes de la sociedad colombiana, en particular aquellos que han experimentado el conflicto y la inseguridad de manera más directa, para hacer realidad el cambio.

Leer más
El cambio necesita a los niños, niñas y jóvenes

Los niños, niñas y adolescentes pueden cambiar Colombia en múltiples niveles