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‘Diario de una colombiana’ por el nuevo miembro de nuestra junta directiva

El 12 de octubre de 2017 aterricé en el Aeropuerto El Dorado a las 3.30 AM. Al día siguiente me dirigía en una camioneta hacia el sur de Bogotá, iba con un grupo de personas que no conocía pero que me recibieron con sobresaliente amabilidad; nuestro destino era Altos de Cazucá.

Las zonas más pobres de Colombia, como esta ubicada en la periferia de la capital del país, no eran nuevas para mí y aunque llevaba muchos años viviendo en Londres, sospechaba que el paso del tiempo habría transformado lo que alguna vez había conocido.

En menos tiempo del esperado, llegamos a la sede regional de la Fundación Tiempo de Juego, una de las organizaciones aliadas con Children Change Colombia. El grupo que me acompañaba durante ese recorrido desde el norte de Bogotá, estaba compuesto por personas muy interesantes; noté que me encontraba ante la presencia de profesionales intelectualmente curiosos, con un gran sentido del humor, coequiperos y apasionados por su trabajo.

La forma en que hablaban me demostraba que estaban allí por convicción, porque su labor diaria al servicio de otros los motiva e inspira; los mueve la transformación social. Me sentí en casa

Hacía más de 10 años que no visitaba Cazucá. Una zona periférica de Bogotá perteneciente al municipio de Soacha poblada históricamente por comunidades de pobres extremos y desplazados a causa del conflicto interno en Colombia. A pesar de que aún persisten las vías sin pavimentar, la informalidad en las precarias condiciones de vida de la gente, esta vez en la atmósfera percibía un ambiente más amable.

Mis compañeros de viaje se bajaron del vehículo con la confianza de estar en medio de amigos y me presentaron a jóvenes, niños y niñas, que se detuvieron a saludar con una sonrisa a pesar de que llevaban prisa.

Todos estaban muy ocupados en sus labores de viernes mientras caía la tarde: conciertos de música, partidos de fútbol, pijamadas para los más pequeñitos, charlas de ancianos sobre sus experiencias viviendo en Cazucá. Todas estas actividades son lideradas por los habitantes de esta comuna y son promovidas y financiadas por la Fundación Tiempo de Juego que a su vez cuenta con el apoyo de Children Change Colombia.

Aunque Altos de Cazucá sigue siendo una zona emblemática en Colombia por la persistente pobreza en la que viven sus comunidades, allí ha habido un cambio dirigido por los niños, niñas y adolescentes. Basta la observación simple para darse cuenta que hay un largo camino por recorrer para cerrar brechas de desigualdad y reducir pobreza, sin embargo, los más jóvenes están transformando sus vidas y la de sus comunidades a través de la cultura, el juego y los deportes.

Fue evidente para mí que allí está sucediendo la movilidad social necesaria que reducirá la vulnerabilidad de estos muchachos.

En esta visita conocí varios jóvenes que se acercaron a Tiempo de Juego con la idea simple de jugar fútbol y se encontraron con un aliado para explorar otras disciplinas: el arte y la cultura ahora los motiva y les genera nuevas preocupaciones distintas a sobrevivir; los hace sentir orgullosos de sí mismos y les permite soñar. Ya no están buscando escapar de su realidad, sino permanecer y tomar las riendas del cambio en sus propias vidas y en las de sus familias.

Al regreso de Cazucá sentí el impulso de conocer cada uno de los proyectos que apoya Children Change Colombia, desafortunadamente no contaba con el tiempo suficiente. La labor que hace esta organización energiza y motiva; no hay duda que apoyar a los niños, niñas y adolescentes es la mejor inversión.

No hay esfuerzos por ahorrar. El momento por el que atraviesa Colombia es crítico, en el tiempo del posconflicto, es cuando debemos permitir que sean los niños y las niñas los que lideren la transformación del país.

Escrito por Carolina Giraldo, miembro de la junta de Children Change Colombia 

Si deseas leer más sobre nuestro proyecto con Tiempo de Juego por favor haz clic aquí


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